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Adoptar un perro, ¿será para mí?

Adoptar un perro, ¿será para mí?

Uy, qué tema. Desde hace varios años, la cultura de la adopción de perritos ha invadido a la Ciudad de México y afortunadamente se está extendiendo (aunque muy lentamente) al país completo.

Los perros han dejado de habitar las azoteas y los jardines traseros (porque, para empezar, ya no existen) y se han metido con todo y colas a nuestras casas y corazones.

Yo les puedo contar que esta experiencia ha cambiado mi vida por completo, no sólo en el sentido amoroso y de compañía sino también en el social y en el de hábitos. Así que si estás pensando en sumar un nuevo miembro a tu familia, lee con cuidado mis consejos y experiencias, ¡seguramente alguno te servirá!

La decisión

Debe ser un impulso y NO debe de ser un impulso. Me explico.

Para hacer algo hay que tener impulso, así que te aconsejo que si quieres adoptar un perro, ¡lo hagas ya! Deja los pretextos porque siempre van a haber.

Lo de no impulso es que hay que pensar que es un ser vivo que requiere de muchas cosas y hay que tomar en cuenta varios puntos antes de decidirlo. Lee los puntos (que es la parte de no impulso), y ve y adóptalo.

¿Qué tipo de perro es mejor para mí?

No estoy hablando específicamente de razas sino de personalidades y tamaño. ¿Vivo en una casa gigante y quiero un perro faldero o vivo en un micro depa y quiero un perro activo? Piensa en todo esto antes de decidir qué buscar.

Déjate encontrar

Como todo en la vida, cuando llega, ni aunque te quites. Creo que si quieres un perrito, visita algún refugio o busca el #encontrada #encontrado en Facebook. Puede ser que una foto robe tu corazón y quieras correr por él o ella. Mi Cinna llegó a mi vida cuando un amigo posteó su foto en su muro, la había encontrado y le buscaba hogar. No fue fácil, nada fácil, pero ha sido una súper experiencia de crecimiento y felicidad (aunque suene cursi).

Así que ábrete.

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¿Adoptar o comprar?

A pesar de que hay una gran polémica, cada quien va a decidir esto. No es que “los encargues”, ambas opciones ya están ahí, vivas. Es el mismo acto, sólo que en uno pagas y en otro, no.

Lo que sí te recomiendo es que más que buscar “razas” busques a ese que te digas “es familia”, ¿¡la raza qué?! Yo soy pro adopción y te puedo decir que hasta de perritos que ya no sean cachorros. ¡Hay viejitos que también necesitan un hogar!

A tomar en cuenta: Los perritos adoptados que han estado viviendo en la calle, pueden tener algo que se llama “ansiedad por separación“. Es real, yo lo viví y es estresante. Al ser abandonados tienen miedo que les vuelva a suceder, así que desde el día uno hay que generarles rutinas: me voy pero volveré. El perro eventualmente aprenderá. En mi caso no pudo ser así por mi forma de trabajo y fue pesadísimo. Consulté a un etólogo y no me funcionó. Pero con la segunda opción sí obtuve apoyo y ayuda, además de que recibí  varios tips más, de personas que habían experimentado lo mismo que yo. Uno de esos consejos que de verdad me ayudó fue esta página y video de César Millán, ¡me cambió la vida!

También le di homeopatía y hasta flores de Bach, finalmente, Cinna entendió que cuando hacemos cierta rutina, ¡voy a volver!, así que se queda tranquila en casa y ya no parece que alguien la está torturando.  Así que si yo pude, tú puedes.

Rutinas y educación

Vas a cambiar tu rutina, sí, es cierto. Ahora pensarás que hay que llegar a casa a sacar al cachorro o a limpiar si se hizo. Para las vacaciones hay que buscarle pensión o encontrar el hotel donde sean recibidas las mascotas y así se va la lista de aspectos de tu vida que van a modificarse. Pero llegar a casa y que esa carita te voltee a ver y se ponga feliz, vale la pena. Además, vas a pasártela bien, son bien “buenas gente”.

Aunque tener un perrito puede sonar a pura diversión, hay que dedicarles tiempo a su educación, ponerles a límites y a ayudarles a adaptarse (y que tú te adaptes). Al principio será complicado pero date meses (sí, meses) para aprender a lidiar con ello. Además, deberás de ser paciente contigo mismo y con él. También es un gran ejercicio de autoconocimiento y flexibilidad. Para mí es increíble cómo me he transformado en un ser más paciente y ahora soy mucho menos rígida en muchas cosas.

Los perritos necesitan rutinas y más aún si son adoptados.

Detalles como…

  • A los perros se les cae el pelo, pero hay unos a los que les pasa más que a otros. Cinna, mi cachorra, es una productora de pelo en potencia. Los Schnauzer no tiran tanto y hasta existen razas que no generan alergias por lo mismo.
  • Necesitan un espacio para ellos: su camita, el lugar para ir al baño en caso de emergencia, dónde van a comer…
  • Toma en cuenta que tu casa no lucirá como antes, que son como pequeños niños y hacen travesuras (dependerá de la edad, pero yo creo que hasta los 3 o 4 años pueden ser inquietos, es cosa también de la raza). Mi casa puede estar ordenada y en cinco minutos parecer que ha pasado la guerra por ahí. Juguetes por todos lados, cojines tirados, etc. Es parte de la diversión, relájate y disfrútalo.
  • La socialización: Cuando saques a pasear a tu cachorro empezarás a notar cosas: la ciudad, los vecinos, los dueños de las tiendas cercanas, los parques, la cantidad de pájaros que hay y la cantidad de humanos que tienen perros. Luego te das cuenta que ya eres íntimo del dueño de ______ que no tienes idea de cómo se llama (el dueño, del perro hasta las alergias conoces). La verdad es que este punto es fantástico, ¡yo amo conocer gente que tiene perros y hacer planes con ellos! Como siempre digo: tus pares. Gente que viva lo mismo que tú y te entienda.
  • Los gastos: Un perro pequeño come menos que uno grande. Un perro grande necesita una transportadora muy grande (cara). Y así… Pero no te asustes, lo puedes hacer más económico. Por ejemplo, en el mercado de abasto es posible comprar por grandes cantidades (bolsas de muchos kilos de croquetas) por precios menores que en una tienda de mascotas. De accesorios y demás, en el mercado de los peces (en las calles de al rededor) de Mixuca encontrarás de todos precios y calidades. Y no hablemos de las vacunas y desparasitaciones. Si estará en pensión algunas veces, te pedirán vacunas específicas. Como con los niños, pues.

Tener un miembro perruno en la familia es increíble pero también una responsabilidad. No tengas miedo, déjate encontrar y verás qué buena experiencia es.

Más tips y consejos, ¡pronto!



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