Cómo creo una contraseña segura

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Por David Ochoa

Aunque siempre ha sido un tema importante, la seguridad digital resulta para muchas personas un tema árido, o complicado. Pero de la misma manera que aseguramos nuestro hogar para que no entren a robar, tenemos que asegurar nuestra vida digital para que no perdamos nuestra identidad digital, nuestra información o nuestro dinero.

Hay tres puntos que considero básicos para lograrlo, y hoy vamos a asegurarnos de tener dominado uno de ellos: saber escoger una buena contraseña. Los otros dos, que trataremos posteriormente, son contar con protección en nuestros dispositivos y tener un respaldo de datos actualizado.

Contraseña: 1,2,3,4

Las contraseñas no deben tomarse a la ligera. Son la llave de entrada a nuestra vida digital, y si alguien las adivina o las roba ponemos en riesgo todo aquello que tenemos en línea, desde los correos y las fotos hasta la cuenta bancaria.

Así que para quitarnos ese peso de encima, dejemos de usar contraseñas como “123456” o “qwerty” y empecemos a cambiarlas por otras más sólidas y difíciles de robar.

Para ello les traigo dos opciones;

  1. la nemónica.
  2. la asistida.

La primera requiere un poco de memoria y la segunda una aplicación que haga el trabajo por nosotros.

Repeat after me!

Si confías en tu memoria o si quieres evitar depender de una app o de una libreta, el siguiente método es muy simple, aunque tendrás que hacerlo un poquito complicado para que sea completamente seguro. Se trata de escoger una base para tus contraseñas y agregarle un identificador único para cada sitio en que la uses. La base puede ser una frase de la que tomemos las iniciales, u otra que inventes pero que jamás vayas a olvidar. Por ejemplo, puedes tomar la frase “Marta tiene un marcapasos” y convertirla en tu base:  mt1Mp.
Aunque funciona bien porque tiene un número, una más larga nos viene mejor, como “Más vale pájaro en mano que cientos volando” que se convierte en: mvPemq100v.
Y así la que se te ocurre.
A continuación, tienes que agregarle un símbolo, (guión, diagonal, numeral, arroba) y cerrar con el identificador del sitio en el que la vas a usar.
Por ejemplo, tu contraseña de Google podría ser alguna de las siguientes:

  • mt1Mp$GGL
  • mvPemq100v%gog

Ambas contraseñas son muy seguras (tomaría años para una computadora adivinarla), contienen mayúsculas, números y signos (que muchos sitios requieren) y en teoría, es difícil que las olvides. La desventaja obvia es que si alguien adivina la base de tu contraseña, será relativamente sencillo acceder a todos tus servicios, por lo cual es importante que sea única y que no la comentes con nadie ni la guardes por escrito. Por supuesto, si se te ocurre alguna variación extra, será más segura.

cómo crear contraseña segura
Tecnología al rescate

Si prefieres sólo tener que aprenderte una contraseña maestra y usar una app que administre el resto, tendrás que pagar una cuota por el servicio, y configurarla para que genere, guarde y, dependiendo de la app, provea la contraseña automáticamente al momento de ingresar al sitio web. Esto funciona en smartphones Android y iPhone, o en computadoras, con extensiones de los navegadores más usados, como Chrome y Safari.

La configuración de estos programas va más allá del alcance de este artículo, pero debe ser relativamente sencillo.
La desventaja obvia de esta opción es que dependes de esta app en todo momento para el acceso, pero tus contraseñas serán diferentes y seguras. Entre las que he usado y recomiendo están 1Password y SafeInCloud.

Para finalizar, recuerda que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Si escribes la base o la contraseña principal en un post-it y la pegas en la pantalla de la computadora, estás echando a perder todo el trabajo anterior. Tampoco se vale esconder el post-it debajo del teclado, apréndete la contraseña.

Recomendaciones finales

– Cambia tus contraseñas por lo menos una vez al año, de preferencia cada 6 meses.
– Si un sitio te pide que contestes preguntas de seguridad, escoge las más oscuras, no las que tu ex pueda adivinar cuando intente entrar a tu correo.
– Usa la función de “Autenticación de doble factor” en los sitios que la ofrezcan. Así será casi imposible que te roben el acceso a ellos.

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