El dating después de los 38 años

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Ah, qué chulada… vas descubriendo a descalabros aspectos de la vida para los que NADIE te preparó y que pocos mencionan. Claro, si desde niños nos enseñaron que “naces, creces, te reproduces y mueres” y las telenovelas de Televisa nos mostraron que hasta Rosa Salvaje encontraba a su Príncipe Azul.

¿Qué pasa cuando nomás no llega el delicioso, dulce y millonario Ricardo a los 18 o 25 años? O que el Príncipe se quitó la capa y se volvió un monstruo con el que decides ya no seguir. Pasa que le sigues cortando papelitos al calendario y los dates (o citas) se vuelven engorrosas.

Y llegas a los 38. ¿Por qué hablo de 38? Por alguna razón siento que esta es una edad en donde las reglas del romance cambian. Antes todavía puedes encontrar la historia de Rosa Salvaje, pero siendo realistas, mientras avanza la vida las cosas cambian. ¿A poco no?

Este artículo es para mujeres heterosexuales, no tengo ni idea de cómo sería datear con otra mujer, así que después de esta anotación, sigamos.

La dura realidad

Tengo que ser honesta, en mis 30s mis elecciones “amorosas” fueron desastrosas. Con la bandera de darle oportunidad al amor la verdad es que le das oportunidad a quien se para enfrente y podría parecer “alguien decente”. La época de los “indecentes” quedaron en los veintes (idealmente, claro) y entonces empiezas a tomar en cuenta todos los consejos de las tías “bien casadas”: “mijita, que sea trabajador”, “mijita, los feos son más agradecidos”. El problema es que las tías bien casadas se consiguieron marido a los 18 años y no tienen la más remota idea de qué es esto de lo que les estoy hablando, ¿o miento?

Poca gente experimenta en cabeza ajena y menos cuando no se ha vivido la circunstancia en cuestión. Con los años una va aprendiendo y en mi muy particular experiencia, cumplir 40 me ha hecho ver las cosas de otra manera.

Ya sin la prisa de cumplir el sueño Rosa Salvaje, decidiendo si se tiene hijos sola o de plano “eso no es para mí”, las prisas se calman y la cabeza se pone en su lugar. Dejas de darle chance a todos y comienzas a darte permiso de estar feliz y en paz.

La tía bien casada a los 21, con 5 hijos a los 30, puede haber elegido bien a su marido o, si le salió “bueno”, quizá haya sido un “churro”. Esa señora no se preocupaba porque el fulano que estaba junto a ella durante muchísimos años apoyara sus sueños, compartiera sus metas: esa era tarea femenina. “Mijita, si tu marido se muda al fin del mundo, tú lo haces.” “Mijita, la secre será la amante, pero tú La Señora” (con mayúsculas). Y conforme creces se van cayendo los velos de telenovela para darte cuenta de que el marido de fulana era un violento, el de sutana un mantenido bueno para nada y el de perengana un infiel pocos huevos.

Pero la que está mal eres tú.

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Campo de batalla

Así que llegas sin “haber sentado cabeza” -o después de un penosísimo divorcio- a “cierta edad” y duermes sola en la cama. ¿Qué sigue? ¿A qué te enfrentas cuando sí quieres encontrar una pareja con quién compartir tu vida, más allá de la imagen que te contaron de chiquita?

CAOS. Pero tú bien puesta.

La verdad es que al llegar a este punto se espera que estés trabajada contigo misma y sepas mejor quién eres y qué quieres. Mi amiga Nancy me dijo -cuando mi crisis de los 40s-: “prepárate porque estarás mejor que nunca”. Y tiene razón.

La elección de deitear con alguien ya no es para “encontrar al hombre de tu vida”. A veces lo haces sin involucrar emociones y sólo para tener con quién salir el sábado por la noche… cuando quieres salir, porque también estás cómoda con tu romance con Netflix.

Pero ahí vas y aceptas ir a cenar con el amigo divorciado de tu amiga. “Es bien buena onda”. ¿Cuáles son las opciones?

Los con hijos

Es muy muy probable que al menos un par de veces salgas con un hombre con hijos. Y aquí hay que decir que en el 99% de las veces habrá “algo” entre ustedes. No, no es el chamaco, es la culpa. Estás tú, la culpa, él y su hijo.

Ayer platicaba con una amiga de este tema y me dijo una frase que me impactó: “el hombre con hijo no entiende que a ti no te duele su hijo”. Ojo, que ella es mamá. ¡Pero es cierto! Perdone usted, pero a menos que haya una relación de tiempo entre tú y el niño, es poco probable que te duela si le pasa algo.

Y siempre te preguntas, ¿y yo qué? Es un tema muy delicado porque poco puedes meterte y si el hombre no es inteligente y, ante todo, no está en proceso de terapia (de verdad), es muy probable que no quieras estar con él. No es cómodo ver cómo los hijos pueden manipular a los padres y sus culpas. Ya me pasó un par de veces: plantón porque el hijo estaba haciendo berrinche o se sentía mal. Tu cabeza lo entiende pero la verdad, ¿mi tiempo no es importante? ¿Yo no soy importante? No es que una cosa lo sea más que la otra, ojo, el berrinche del niño para ti será una tontería que no vale la pena para que te planten. Y si el niño no está muriendo en el hospital, tampoco es para tanto. Es la verdad, deal with it: a ti no te duele el hijo. No es tu hijo.

“Le expliqué a mi hijo con quién salgo y le dije: te lo digo para que no te vengan con chismes, pero no creas que lo voy a dejar”, me comentó la misma amiga, ayer.

Otra amiga más, divorciada también, siempre me busca en sus “días libres” y me dice: “¿por qué no me puse lista y le di a los niños cada fin de semana? Yo también necesito mi espacio.”

No sé si sea casualidad, pero a mi alrededor las mujeres separadas tienen claro que sus hijos son muy importantes, no corren a presentarles al nuevo galán (cosa que hacen los hombres muchas veces) pero no se dejan manipular tan fácilmente.

Así que es probable que comiences a salir con el hombre y su culpa, ¿estás dispuesta a ello, a ser “plantable” y estar en como 28º lugar? Es probable que los fines de semana estés solita y tu alma… ¿cuál es el caso? Si quieres una pareja es también porque te gusta su compañía. En ese caso, mejor te imaginas un romance con un personaje literario.

Y no hablemos de la “ex mujer”, esa señora con la que tiene hijos. Será una presencia constante en tu vida; idealmente será buena onda pero… hay cada loca. Ni modo, es la mamá del crío y te la chutas.

Otro punto es lo financiero; muchas veces estarán limitados en recursos porque tienen que mantener un par de casas (yo conozco un señor que tiene más de tres casas)… Si tú eres económicamente independiente (asumo que lo eres), es probable que no te des una mala vida y quieres seguir con ese ritmo… sin tener que pagárselo a alguien más.

Finalmente, ¿qué pasa si tú quieres hijos? Si no los quieres, está bueno porque no te fregará con el tema, pero si tú deseas los propios, será muy probable que él no. Y tú ya no tienes tiempo para esperar a que cambie de opinión. Tic Tac.

Los más jóvenes

La otra opción es salir con “chavos” en sus “early 30s”. Sabes que ya estás grande cuando consideras que un hombre de 32 “es un niño”. Diablos.

Hay muchos pros, la verdad. Por ejemplo, puede ser que no traigan tanta carga emocional y que estén dispuestos a enamorarse. También está el físico. Yo sé que dirán que en las mujeres también se ve el cambio, pero yo no sé qué les pasa a los hombres de mi generación pero pocos se han cuidado y sí se nota la diferencia entre un chavo de 32 y un hombre de 45.

Otra ventaja es que pueden ser mucho más divertidos y que te verán como “wooow”.

Las desventajas son varias; por ejemplo, que probablemente no sean tan económicamente estables, pero como lo digo arriba, a menos que sea un señor al que le vaya muy bien de lana, si es divorciado y con hijos tendrá que pagar una pensión, así que podemos llamarle “empate” a este punto. Mención a parte: los que aún viven con sus papás. ¡¿Es neto?! Puede ser que te suceda.

Un punto flaco de los más jóvenes es su falta de experiencia. Aunque, auch, si yo les contara… la verdad es que he visto muchachos más cultos y viajados de 30 años que cuarentones, ¿por qué creen? Porque se volvieron señores de familia muy polluelos y en algún lugar leyeron que eso significa dejar de vivir y tener aventuras (aventuras de vida, no infidelidades). No todos, claro, pero algunitos. Pero en cuanto la falta de experiencia sí es notable en algunos aspectos, como saber tratar a una mujer. Suena gacho pero a veces no son atentos. Nada. Y si eres mamá ya estás educando, la verdad no quieres hacer lo mismo con niños ajenos, mejor se los envías a su mami a un curso intensivo. Las actuales parejas de mis exes deberían de ponerme un altar, porque a TODOS se los he dejado mucho mucho muuuuucho mejor de como a mí me los entregaron. UF, imaginen.

Otro down: un chavo puede verte para arriba y está lindo, pero llega un punto en el que quieres a alguien que te mire de frente y a quien admirar.

AY, la edad. Sí, es la verdad. Puede ser que un jovencito quiera seguir en la fiesta y la neta, qué flojera. Nadie desea a un pedo en su puerta mientras uno lleva dos horas soñando y en pijama de franela. Claro, habrá maduros que dejaron esa época de fiesta en los 28, pero hay cada vez más casos de tipos de 38 que siguen empedando como si no hubiera mañana. Y una ya no está para eso.

En el caso de que encuentres uno mucho más joven que tú y te sientas feliz, otro tema delicado será el de los hijos: si tú quieres y ya no puedes esperar mucho tiempo y él quiere postergarlo unos 45 años, o en el caso de que él sueñe con ser papá y tú digas “ni muerta, a estas alturas”, ¿cómo se resuelve? Puede pasar MUY seguido.

Si sales con alguien más joven es probable que comparta departamento, así que prepárate. Ahora hablo más del tema. Y, finalmente, el caso del compromiso (son Millenials, con todo lo que implica), ¿alguien más joven quiere comprometerse emocionalmente? Esto habrá que descubrirlo.

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Los divorciados

Muchísimos que deitees serán divorciados y con un equipaje súper pesado. Si no tienen una inteligencia emocional desarrollada, será muy pesado. Aquí tocamos a los divorciados sin hijos, así que es probable que no tengas contacto con la ex, ¡fiu! Pero a veces es probable que el señor esté comenzando de nuevo y sin un sillón de por medio. Es más, podría vivir con sus papás ¡o rumis! ¡RUMIS! Algo me da. No sé cómo sería pasar tiempo con él y su comitiva de vecinos de cuarto. No. No. O de plano, a pagar hotel siempre o estar sólo en tu casa.

Tampoco es tan grave por un ratito, pero a la larga puede convertirse en una lata.

Si el señor ya pasó por uno o varios matrimonios, es probable que te haga la mágica pregunta: “¿y por qué no te has casado?” Vaya preguntita. ¿Será que ve algo malo en ti? Yo ya soy una experta en contestarla o, mejor aún, la belleza de “¿por qué nunca te casaste?” A lo que respondo: “Ay, no sabía que ya me había muerto”.

Preciosidades a las que una se enfrenta.

Si el hombre se acaba de divorciar, ¡corre lo más lejos posible! La mayoría de los hombres no saben estar solos y es probable que salte de una relación a otra sin dejar un tiempo decente entre una y otra… y sin sanar. Así que bienvenida la relación entre tú, toda su carga emocional sin resolver y él.

Las ventajas de salir con un divorciado (que ya tenga más de dos años solo) es que, -si ha trabajado en él mismo- sabe bien qué quiere y qué no. Ya la cagó, aprendió y sabe qué quiere. También puede ser que sea alguien que sepa ceder y comprometerse, esto está muy padre. Claro, si es que no quedó curado de espantos y diga: yo nunca más vuelvo a comprometerme. Esto es lo que veo que les pasa a muchas mujeres divorciadas: “yo no le vuelvo a lavar calzones a ningún fulano”. Ja.

Un divorciado puede ser que quiera llevársela con calma o que sepa reconocer a una joya (como tú) más fácilmente. Pero OJO, sólo si ha trabajado con él, si no, repetirá patrones: buscará a la mandona o a la mamá. Si no ha trabajado en su interior y sus miedos, puede ser que repita otros patrones: no hablar, no compartir y mejor irse. Si se casó muy chavo quizá no sepa lidiar con una mujer de tu edad que sea libre e independiente (a los mexicanos les pasa mucho, no me maten por el comentario, pero es la verdad). Pero habrá otros que justo es lo que buscan: alguien que no dependa emocional o económicamente de él. Sin extremos, claro, porque también hay unos codos que no te invitan ni una chela con el pretexto de “¿qué no eres independiente?”

El señor bien importantísimo

Generalmente es divorciado, con puestazo y un nivel de vida interesante. Suena bien… hasta que se queda en eso, “suena”. Porque como es bien importantísimo, nunca tiene tiempo. “Bonita, muero de ganas de verte, seamos espontáneos y vayamos por un café ahora mismo” (jueves, 10:45 a.m). Bonita -para qué aprenderse los nombres si puede utilizar el genérico intercambiable- deja todo lo que tiene en ese momento (chamba, niños, citas o su tejido) por correr y “ser espontánea”. Hasta que señor bien importantísimo vuelva a tener otros 15 minutos, en cinco meses, un miércoles, a la 1 pm. Este señor no tiene tiempo ni ganas y a menos que tú seas bien pacientísima, no te desgastes.

Los solteros (de oro)

Seguramente pensarás igual que la tía bien casada (maldito disco rayado que no podemos sacarnos de la cabeza), ¿y por qué no se habrá casado? Seguro es gay.

No todos son gay, muchos se creen solteros de oro: nadie me merece. Esto es cierto y he salido con un par. Con estos ni pierdas el tiempo, flojera. Terminarán saliendo con chavas de 23 años y a los 50 y pico decidirán que quieren a alguien a su altura. Que los aguante su madre.

Hay otros que se la pasaron muy ocupados trabajando, viajando y divirtiéndose y no se sintieron listos para “asentarse” hasta los 40. Hay pocos que no hayan encontrado a la mujer de su vida aún, muy raros. Puede ser que hayan vivido con alguien pero no funcionó. En este caso asegúrate que hayan cerrado el ciclo, porque también me pasó que idealizan a alguien que ya no está y no hay forma de competir con un fantasma.

Los solteros de oro que vienen en diversas edades (porque los hay de 30…) pueden tener una creencia (que, por favor, díganme que es sólo eso y no es la verdad): como son tan cotizados, SIEMPRE hay una chava que llega a su casa a darles servicio. Gratis. Es decir, creen que por su linda cara dorada pueden invitarte a su casa, poner una película, no invitarte ni una quesadilla y esperar a que les hagas chambitas sin que ellos muevan un dedo. No es broma, sé que pasa… y si pasa, es quizá porque sí les funciona.

La ventaja de los solteros es que puede ser que compartan las mismas manías que tú. También esto es una desventaja, ¿quién dará su brazo a torcer?

¿Vale la pena?

Hay que aceptarlo: solteras, inteligentes e independientes, pero tenemos nuestras rutinas, mañas y exigencias. Pues ellos también. Por eso hay que trabajar en nosotros y averiguar si estamos dispuestos a ceder y comprometernos. Ellos y nosotras.

De ser así, adelante, inténtalo, con sus pros y contras, en una de esas encuentras tu par.

No tener prisas te hará que no “le des chance” a cualquiera, como antes. La verdad es que ya sabes decir que no (ah, cómo te costó aprenderlo) y también aprendiste que los feos no son los más agradecidos, que el más ñoño puede ser también el más cabrón y que el tatuado no es necesariamente el más gandalla.

Las ventajas de salir en dates después de los 38 es que puedes agarrar tus chivas, pedir tu uber y regresar a tu casa a las 10 de la noche sin problemas y sin sentirte culpable, si ves que nomás no. O puedes pedir tu uber a las 4 de la mañana de su casa y despertar sin cruda moral.

Así que disfrútalo y dile a tu tía bien casada que se espere, porque ahora Televisa seguramente está dándole un refresh a sus telenovelas… y tú serás la protagonista. ¡Tan cool!

11 comentarios sobre “El dating después de los 38 años

  1. Me encantó tu artículo Cris me hiciste reír mucho y mira que soy una mujer con 28 años de casada pero eso no significa que no hayas pasado por situaciones como las que describes de hecho teniendo una relación no estás exenta de las manías que los hombres tienen. Te felicito y sigue compartiendo esas reflexiones que tienen mucho de fondo y sólo la madurez te ayuda a sortear los caminos de toda relación. Siento que hombres y mujeres deben disfrutar la libertad de elegir cuándo, dónde y con quién.

  2. Me da mucho gusto “leerte”, siempre con temas actuales y de forma muy amena… También entre toda esa gama de hombres que describes, están los que de ninguna manera quieren comprometerse, no lo digo que con las mujeres, sino con absolutamente nada… Ni modo… Tendremos que reflexionar en cuanto a la responsabilidad que las mujeres tenemos al respecto… Abrazos.

    1. Yo creo que sí hay hombres que buscan comprometerse con muchas cosas, sólo son más duros. A veces también creo que tienen poco trabajo espiritual/personal por lo que están todavía más confundidos. No saben qué quieren, pues. Otros, simplemente salen corriendo porque se asustan fácilmente.

  3. Me hiciste reír mucho y descalabrarme repetidas ocasiones con tu artículo, qué sabroso escribes, te imaginé perfecto echando el café o la Chelita entre amigas, todavía me falta p los 38 pero ya veo venir lo que dices y ya me han tocado varios especímenes Mr Wrong, felicidades Cris!!! Siempre se agradece un espíritu tan libre y tan neto

  4. Uyyyy si yo contarà mis experiencias. Me encantò està nota. Divorciada a los 38 años, llevando 10 años con el mismo. Lo ùltimo en lo que pensè era salir a cazar o ser cazada. Preferì quedarme en casa cuidando a mi polluelo y cuando èl se iba con su padre cada 15 dìas aprovechaba para dormir y ver pelìculas. Ya al 4 año de soltera y asexual me lancè al ruedo por una pàgina de Internet porque mi vida social habìa terminado jajajajaja. conocì de todo, lo que sì me sorprendiò es ellos tambièn se llevan unas sorpresas con las mujeres, me he sorprendido el por què un soltero preferìasalir con una divorciada que con una soltera o bien, con mujeres màs grandes. Ya no estoy otra vez disponible, me he vuelto a casar, pero no fue fàcil para nada. Gracias amiga disfruto mucho tus letras…

  5. Gracias por tus sabias palabras y sobre todo tan frescas. En ocasiones ni mi madre pudo haber hablado con tanta certeza y mira que la considero sabia pero sus tiempos tienen otra perspectiva y bien me llamo la atención lo que escribiste
    El camino de la soledad enseña a decir No de una manera no tan dulce.
    Me quedé sola a los 28 años con hijos pequeños ahora tengo 43 y me vi identificada en cada una de tus palabras
    Felicidades! Sólo te podría decir que faltaran los viudos. Podrían estar en una de estas clasificaciones pero son hombres que también se cocinan aparte.

    1. Hola Silvita,

      ¡Gracias por tu comentario! Me da mucho gusto que te sientas identificada y, sobre todo, ¡acompañada! Creo que saber que no somos las únicas que pasamos por ciertas cosas nos da una fuerza extra, ¿no crees? Lo de los viudos… ¡no lo había pensado! No he conocido ninguno, la verdad. Pero no sé si suena bueno o de terror… ¡aún más!

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