fbpx

La vida real | Reseñas | Recomendaciones

La copa menstrual: ¿por qué tanto alboroto?

La copa menstrual: ¿por qué tanto alboroto?

La tengo desde hace como 6 años y hasta hace relativamente poco me animé a usarla. La copa menstrual está de moda y con esa moda hay mucha buena y mala prensa, pero sin duda, no pasa desapercibida.

Seguramente la primera vez que la vi fue un bazar en la Juárez o la Roma. Después, mi amiga Ali me la regaló afirmando que era lo mejor que le había pasado.

Cada periodo me acordaba que la tenía, pero como no la había hervido, no la usaba. Y así pasó el tiempo hasta que un periodo me acordé, la esterilicé y ahí fui…

Fallé.

Terrible.

No pude.

Les juro que lo intenté y me sentí frustrada. Así, lo dejé pasar.

Pero un día, llegó Jeny -de Femmex– y me convenció que le diera una segunda oportunidad.

¿Por qué utilizar la copa menstrual?

copa-menstrual

 

Con esas razones, tenía que darle oootra oportunidad.

En mi consciencia ecológica yo había comprado unas toallas de tela en Amazon y con ambos productos ecológicos, me lancé a la aventura. La copa menstrual había llegado a mi vida.

¿Es fácil? ¿Es difícil? ¿Se siente? ¿Es para todas?

Tengo que decir que a mí sí me ha costado trabajo dominarla, pero ante las ventajas ecológicas y económicas, no me di por vencida.

No te voy a evangelizar sobre su uso, simplemente quiero contarte mi experiencia.

copa-menstrual-costo

Primero, hay que aprender a doblarla.

Claro, claro, después de hervirla, dejar que se enfríe (tengo que aclarar este punto porque, les juro, alguien me preguntó si no quemaba… 😂 ). Para hervirla: utiliza un pocillo con agua suficiente para cubrir la copa y pon al fuego. Deja que hierva cinco minutos (ojo, mete la copa desde el principio, pues no es recomendable meterla seca al agua hirviendo). También puedes hacerlo en el microondas, ya sea en un recipiente adecuado o un vaso especial.

Ahí sí viene lo bueno: la doblada y la introducida.

Vi cientos de videos (ok, como cinco) en donde mostraban técnicas y apliqué algunas. También seguí la recomendación que me dio la famosa Jeny (doblarla en “S”) y ante mi fracaso probé y probé. Hasta que encontré la que tiene un piquito (vean el video para que sea más claro). Con ese acomodo, ya pude… pero había filtraciones. Para eso me vienen muy bien las toallas de tela, porque es poco y con esta ayuda basta. Hablo en presente porque todavía tengo filtraciones de vez en cuando. No la he domado, pues.

¿Es fácil? Sí, ya que le agarras la onda. Mis compañeras de Femmex dicen que hay que darle tres periodo para decidir que es para ti, pero yo digo que más. Cada quien a su paso.

No se siente si te la colocas bien. Lo que llegarías a sentir es el sujetador o la pata de la copa, porque estaría ladeada y roza con tus labios (o los pica).

Para sacarla en el video digo que hay que jalar con fuerza, pero me faltó decir que hay que “quitar” el vacío, es decir: metes tus deditos, apachurras, y ahora sí, ya que no está “al vacío”, sacas. Si no, vas a batallar mucho.

Vean el video:

Para complementar el asunto “del acomodo”, lo que he hecho últimamente es que en la parte de abajo del piquito (ver foto), apachurro, ya que está dentro de mi canal, para asegurarme que se abra.

tecnica-de-doblado-de-la-copa-menstrual

El día más abundante (el día después de que me baja), es cuando me da cosa que se vaya a derramar (lo que nunca ha sucedido), así que la vacío después de como cuatro horas. Los demás días la dejo toda la jornada laboral o la noche completa.

¿Qué talla?

Tengo la S y ahora estoy por probar la L porque me han dicho que “abre” mejor. No te dejes engañar pensando que como somos pequeñitas necesitamos la más mini. No necesariamente. Dependerá de tu edad, si has tenido parto vaginal o simplemente gusto. Yo no tuve parto pero le daré oportunidad a la grande, quizá sea lo que necesito para que haya cero fugas (que, repito, son gotitas).

¿Dónde adquirirla?

Si estás planeando adquirir una, ¡detente! No vayas a una tienda o un tianguis, mejor dona y llévate una.

En esta fundación de la que ya les he contado, Femmex, tenemos una campaña activa: la salud menstrual. Estamos llevando copitas a mujeres en situación de vulnerabilidad, en particular a mujeres privadas de la libertad y próximamente a otros grupos.

Estamos convencidas de que al hablar de la menstruación y darles esta opción a las mujeres y chavas, su vida va a mejorar. Ya no faltar a la escuela porque van a mancharse (por falta de recursos y no tener toallas o tampones) porque quizá la tela que utilizan hay que estarla enjuagando. Ya no infecciones íntimas por dejar lo que usen durante mucho tiempo. En caso de las mujeres privadas de la libertad, ufff, es todo un tema. Pues no siempre el Cereso les da lo suficiente (si es que les da) y a veces dependen de la familia… si es que tienen alguna que las van a ver.

Muchas mujeres no están cerca de sus lugares de origen (han sido reubicadas por tema de sobrecupo), por lo que muchas se encuentran solas. Y son muchas viviendo en un mismo espacio, en condiciones no siempre dignas. Por eso volteamos a verlas.

Con tu donativo (desde $200 pesos), te llevas una copa tú, le damos una a una mujer en situación vulnerable y su vaso esterilizador, además de que se dona un microondas por comunidad.

Los siguientes proyectos son: centros penitenciarios de Veracruz, Ciudad Juárez y Neza; comunidades indígenas y mujeres migrantes.

¡Así que si te late usar la copa menstrual, no dudes en escribirme o enviar un mensaje a la página de fb de Femmex para que la tengas y ayudes a cambiar la vida de una mujer…! Y la tuya, claro está.

 



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *