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Las ventajas y desventajas de ser MUJER

Las ventajas y desventajas de ser MUJER

Por Lore Reyes

Captura de pantalla 2016-07-26 a las 11.26.12Ser mujer es maravilloso, ¿verdad? El mundo ha cambiado de manera increíble dejando al descubierto todo nuestro potencial, hemos incursionado en todos los ámbitos, aún en esos que estaban “hechos solo para hombres”. No hay nada imposible para nosotras y estamos rompiendo paradigmas de cómo somos percibidas. Nos hemos empoderado y adueñado del mundo. Aunque suene feminista; así es.

Pero reconozcamos que hay cosas que por más que queramos no cambian y que nos hacen pensar que por más desarrollo, tecnología y empoderamiento que exista, estamos en franca desventaja frente al sexo opuesto, aunque claro, como en todo, existe una dualidad que nos sitúa en una posición que estoy segura les da mucha, mucha envidia a los hombres.

He aquí esas ventajas y desventajas que le encuentro a ser Mujer.

Ventajas

  1. Llorar: Es tan rico llorar sin preocuparte de que te vean o digan algo. Yo lloro de todo, de felicidad, de tristeza, por una película, porque mi hijo me conmueve, por una injusticia, ¡por todo! e imagino que varias de ustedes también lo hacen. Y no nos importa. Puede ser que ellos tengan esas ganas de llorar por las mismas situaciones, pero les aseguro que jamás lo harán. Y este es un privilegio que disfruto como pocos en la vida.
  1. Podemos hacer cosas “de hombre”: Afortunadamente el mundo ya no está tan dividido en roles rígidos masculino-femenino, y como lo mencioné arriba nosotras hemos incursionado en actividades que en otros tiempos serían mal vistos. Tanto en el ámbito profesional como el lúdico ya no hay nada que no podamos hacer. Ahora podemos arreglar cosas de la casa sin problema, usar un taladro, cambiar una llanta, manejar un jeep en una excursión, levantar pesas, enlodarnos en una carrera Spartan, saber de futbol americano, jugar rugby, etc.

Por supuesto también ellos ahora hacen cosas que antes eran solo oficios o trabajos para mujeres, como ser estilistas, maquillistas, bailarines de ballet, etc, sin embargo, hay cosas en las que aún los hombres (sobre todo heterosexuales) no se sienten cómodos y que son una delicia, como hacerse un pedicure, o reunirte con tus amigas a ponerte mascarillas o chismear.

  1. Los milagros del maquillaje: No sé qué haría si el maquillaje no me “echara la mano”. Realmente es una ayuda que se agradece. Seamos honestas y hay muy pocas mujeres que se ven divinas al natural. Aceptemos que nos hacemos un cambio aquí y un cambio allá con el maquillaje. Si no te gusta tanto tu nariz, la puedes afilar un poco con el famoso contouring, o si tus ojos son muy saltones, un poco de sombra los hace más profundos. Si tenemos barros, podemos taparlos con una buena base. Lo mismo si tuvimos una mala noche, si lloramos o tenemos una cruda severa. El maquillaje lo puede todo, jajaja. Lo siento por ellos y sus barros o feas narices.
  1. La ropa y el cabello: La moda femenina cambia muchísimo en poco tiempo y existe una enorme variedad de opciones, y no se diga del cabello: el color, la forma, el largo, la textura. Diario podríamos ser una mujer distinta, si cambias de color tu lipstick, si alacias o en chinas el cabello, te pones extensiones, o simplemente dejas los flats y te pones tacones. En cuestión de ropa, no acabaría con todo lo que podemos utilizar, las combinaciones y formas, telas, bolsas, zapatos, accesorios ¡wow!, es maravilloso (y caro jajaja). En cambio, la moda masculina no ha cambiado gran cosa a lo largo de las décadas. Véanlo en las series de los 50’s (tipo Velvet, si no la han visto háganlo, es una chulada), la moda de ellas es ¡hermosa! Y de ellos es exactamente igual a la de ahora. A menos que sean super trendy, y se atrevan a usar el chongo ese raro que ahora traen, o la barba, o se pinten al cabello de colores, la verdad es que ellos no tienen mucha opción.
  1. El embarazo: Híjole, posiblemente este sea el mejor y más envidiado por los hombres. Obviamente no hablo de los pies hinchados y las naúseas matutinas. Hablo de la sensación maravillosa y única de sentir a una personita dentro de ti. Moverse, crecer, formarse. Saber que estás creando una obra de arte que es parte de ti y que tu cuerpo es tan increíble y perfecto que da vida. Jamás podrán sentirlo por más involucrados que estén con nosotras y nuestro embarazo.

Desventajas

  1. Las canas y las arrugas: Que cabrona es la vida. Mientras una es esclava del tinte y de las cremas antiarrugas, ellos mientras más viejos se ponen, más interesantes se ven. Mi marido tiene muchísimas canas, muchísimas, y se ve genial. Yo con 15 días que no me pinte el cabello me veo super descuidada. Vean a las estrellas de cine: George Clooney y Robert Downey Jr., se ven cada vez mejor mientras que las mujeres de su edad no se ven tan bien como ellos.
  1. Hacer pipí en lugares públicos: Esto de verdad lo envidio. Ellos pueden hacer pipí en el lugar más horrible o sucio, pues parados no hay tanto problema pero nosotras en un concierto, o baño de algún lugar campirano o lejano de la civilización tenemos que poner kilos de papel de baño, para medio sentarnos de “aguilita” o detenernos de la pared, hacer equilibrio, para poder lograr hacer pipí. Es un horror. Y no se diga que yo no sé porque demonios, los baños de mujeres siempre están llenísimos, con la fila más larga que la de la leche Liconsa, y el de ellos, vacío. ¡Carajo!
  1. Demostrar que puedes ser profesionista y mamá: A ellos jamás les preguntan si ahora que son papás seguirán siendo competentes, responsables y comprometidos con su chamba. A nosotras desde que entras a una entrevista te preguntan si tienes pensado casarte y por supuesto embarazarte pronto. Desde ahí ya están pensando en que les va a costar tu incapacidad y que tendrás que ausentarte un par de meses. Sin decir que seguro piensan que estarás faltando si tu hijo se enferma, si tiene un compromiso escolar o si no hay quien te lo cuide en una emergencia. Así que mejor…le dan el puesto a Pancho, ese que no es tan eficiente pero que seguro, seguro, no se embaraza. Qué poca.
  1. El periodo: A ver, ¿como por qué tenemos que pagar esta cuota mensual por culpa de Eva? Ya en serio, no creo que haya hombre que aguantara cada mes un cólico como el que nos da a algunas de nosotras. O tener que estar pensando en la fecha de las vacaciones porque si vas en esos días, vas a estar hinchada como boya y molesta todo el tiempo. O dejar tus pantalones pagaditos y rosas claro porque no sabes si un accidente hará de las suyas. Ay no, es molesto y nada, nada útil en esta vida.
  1. ¿Queríamos igualdad?: En este mundo en el que hemos peleado por nuestros derechos y la igualdad de género, en el que generaciones y generaciones han luchado por tener un sitio social, económico y político equivalente y al que obvio no renunciaremos; ahora resulta que igualdad es lo mismo a cero caballerosidad. ¿A poco no? Como somos iguales, paga la mitad de la cuenta, ábrete sola la puerta del carro, carga el garrafón, llega tu sola a la cita en Uber, etc. No, no. Una cosa es ser iguales y otras que no nos guste que nos apapachen, cuiden y protejan. Claro que puedo pagar mi cuenta, puedo cargar el garrafón y llegar sola a un sitio, pero me encantaría que lo hicieras por mí. Y aquí es donde los hombres dirán: ¿Quién las entiende?

Con todo el paquete completo, con lo maravilloso, lo bueno y lo malo, jamás cambiaría el ser mujer. El Universo me dio ese regalo y lo abrazo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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