Reconectar contigo misma

 

Seguir siendo tú y no solo “la mamá de…”

Por Lorena Reyes

Hace algunos días encontré una de mis fotografías de cuando era estudiante. Y además de sentir  nostalgia de esos tiempos y ver cómo los años no pasan sino que se quedan en la cadera, los ojos y algunas otras zonas estratégicas, me di cuenta de que esa mujer divertida, desenfadada y sonriente estaba escondida detrás de una mujer estresada y cansada.

Cuando eres muy joven todo parece sencillo y no hay nada que te haga perder la sonrisa y la esperanza. No hay más problemas que alguna mala calificación o un corazón roto, que se compone cuando te secas las lágrimas y vuelves a salir. Pensabas que eras invencible y que todo lo podías.

Creces y las responsabilidades y las expectativas tanto propias como externas te tragan. Todo el tiempo estás corriendo, apresurando a los niños, tratando de estirar el tiempo para poder cumplir con todo y todos y el resultado es: Perderse una misma.

Recuerdo cuando salía de “antro” y bailaba todo el tiempo, haciendo unos pasos sin sentido y riéndome a carcajadas del ridículo que hacíamos mis hermanas y yo, me despeinaba sin importarme si me había tardado horas en alaciarme y acababa sudada y rendida pero feliz. Hoy, me preocupo demasiado por cómo me veo, me olvidé de bailar a lo loco y no me permito hacer el ridículo. Mis estados de ánimo se resumen en tres: Cansada, enojada y ansiosa.

 ¿Dónde quedó la mujer que amaba ser? ¿No se supone que mientras más creces eres más feliz? Ese es el objetivo ¿o no? Por eso una va por la vida buscando ser mejor, aprender más , tener más, encontrar a la persona testigo de nuestra vida y que si los bebés llegan, vengan a completar la foto ¿cierto?…

La realidad es que todo eso suena perfecto y lo es, pero envuelta en una vorágine de estrés, no puedes disfrutarlo. Lo peor es que empiezas a extrañar a esa persona que eras antes pues es agotador vivir así. Confieso que estoy harta de estar enojada, de exigirme ser perfecta en todo, de estar en un lugar y querer estar en otro, de regañar a mi hijo y después sentirme fatal por pretender que un niño de 2 años cumpla los estándares que espero, de que 24 horas sean insuficientes y de querer dormir para no pensar.

¿Cómo volver a ser como era? Es un hecho que el tiempo no regresa pero si puedes rescatar tu esencia, y ese es mi propósito. ¿Qué hacer?

–          No ser tan acartonada: Ok sí, ya creciste y tienes más de 30, pero no por ello tienes que ser más rígida que las matemáticas. Deja que el aire te despeine un poco, baila sola, canta en el carro, escucha la música que tanto te gustaba, no importa si ya pasaron 10 años de esa canción.

–          Deja que tu hijo te enseñe: Los niños son excelentes maestros y verlos cómo viven en el presente sin preocuparse por lo que va a pasar después ayuda a mantenerte en el hoy y el ahora. Vive, siente, disfruta el momento.

–          Come bien, haz ejercicio y toma vitaminas: Si comes saludable, tomas agua, haces un poco de ejercicio y te complementas con vitaminas es seguro que tu ánimo estará mejor, serás más paciente y menos estresada. Libera.

101773408 home–          Nutre tus sentidos: Pon flores en tu casa u oficina, utiliza apps de sonidos de la naturaleza para conciliar el sueño (hay unas geniales), usa aromaterapia, los olores cítricos ¡dan energía!, cómete un chocolate delicioso de repente.

–          Date tiempo: Organizamos todo para hacer más de 10 cosas en el día pero dentro de esa agenda no hay ni 5 minutos para nosotras mismas. Es importantísimo hacer algo que de verdad te apasione y con el que sientas que estás alimentando tu alma. Yo pintaba en acuarela y me encantaba hacerlo, pero tengo más de 15 años sin tocar un pincel. Rescata, descubre, te sorprenderás de todo lo hermoso que llevas dentro. Pinta, lee, escribe o lo que de verdad te guste hacer. Sin prisa.

–          Ámate un poco más: Con el tiempo y el mismo cansancio es obvio que empezamos a vernos más defectos de los que tenemos. En lo personal a veces me juzgo muy duramente, y veo más arrugas de las que tengo y en lugar de aprobarme me critico tanto que nunca estoy satisfecha. Me he propuesto decirme algo lindo todos los días, así tenga las peores ojeras de la historia.

¿Te hace sentido? ¡Vamos! Reencuéntrate, es solo cuestión de despertar y dejar salir la mejor versión de ti misma, con esa frescura de antes pero con la experiencia de ahora ¡sumadas! Ahora eres una mujer más completa.

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