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Sexualidad y las mexicanas

Sexualidad y las mexicanas

A veces siento que vivo entre dos mundos cuando se trata de la sexualidad. Por un lado, tengo amigas que son súper abiertas y por otro, está el grupo en el que no se discute nada que tenga que ver con la palabra sexo.

Pero también me entero de cosas que me dejan sorprendida pues distan mucho de ser mi realidad.

Sexo en Google

El otro día alguien me comentó que entre las búsquedas sobre sexualidad en google realizadas por mexicanas, lo más común es: “cómo masturbarme rico”, “cómo masturbarme sin que mi esposo se dé cuenta”, “cómo masturbarme a escondidas de mi pareja”.

También descubrí que muchas mujeres de mi generación (Generación X), no han practicado o recibido sexo oral y ni hablemos de tener un juguete sexual.

Todo es tabú. ¡Qué miedo! ¡Fuchi! ¡Eso es para perverts! ¿Un vibrador?… ¡eso es para las solteras que no tienen pareja! Ay, eso es de lesbianas.

Así que percibo que la sexualidad en México es todavía un mundo entero por explorar. Heterosexual y homosexual. Por supuesto que estoy generalizando, porque además, si hay algo poco general en el mundo es la sexualidad. Cada persona y cada pareja es, justo, un mundo único, a parte, distinto.

Pero me llama tanto la atención el recibir comentarios como “es que con él el sexo es increíble. Él se preocupa porque yo esté satisfecha”.

¿O sea que los otros no se preocupaban porque la pasaras bien? No puedo imaginar eso. En serio. ¡NO PUEDO!, porque no lo he vivido.

Si bien la sexualidad es algo íntimo, sí se tiene que hablar para que esas personas que aún no la disfrutan plenamente, se den la oportunidad.

Hay muchísimos cursos y talleres en donde se tocan los temas con seriedad y profesionalismo; por ejemplo, ¡tengo unas ganas bárbaras de ir a alguno de Clitorito! Esta chava tiene gran reputación y no se cansará de hablar de cosas como esta:

IG de Clitorito

También está Vulgar.mx y su cocreadora, Melina, quien ha dado una de las charlas de sexo más divertidas en las que he estado.

¿Fuchi el sexo?

Si tú crees que el sexo no “es la gran cosa” es porque no has tenido buen sexo. ¡Y no es precisamente tu culpa!

Con tan poca educación sexual real, seria y, por supuesto, abierta, vamos por la vida relacionándonos con parejas que están igual. Y ni hablamos de los complejos corporales y emocionales… esos también pesan muchísimo a la hora de disfrutar una sexualidad plena.

Como dice Karina Velasco en mi podcast: el orgasmo es tan poderoso que se ha usado por milenios para curar enfermedades, pero se ha ocultado y se ha llenado de prejuicios.

Porno, telenovelas y chic-flicks: los maestros

Si empezamos a ver que la falta de educación es una constante, ¿de dónde aprendemos cómo es una “vida sexual plena y normal”? De esos referentes audiovisuales: las telenovelas, las pelis románticas y, claro está, la pornografía (que se mira a escondidas). Esto, si bien es generalmente presentado en una vida heterosexual, creo que aplica en varios puntos a las parejas homosexuales pero de ellas no se habla mucho (más que en el porno gay, por supuesto).

Entonces veamos el escenario:

  1. ¿Qué hemos visto en la telenovela? La muchacha buena y recatada “es seducida” por el aprovechado. Las malas malas son las que tienen buen sexo y lo utilizan para manipular a los pobres y sin voluntad hombres. El sexo se comparte por amor, a veces con ropa interior puesta (WTF?), en tinas (en México ni tinas hay) bajo la espuma. “Entregarse” significa tener sexo y tener sexo significa “entregarse”. El hombre disfruta con la amante porque la esposa “es la madrecita de mis hijos”. La amante siempre tiene la culpa, al hombre se le perdona porque no tiene voluntad y es un animal irracional (que, por supuesto, no sabe complacer a una mujer, él es complacido pero nomás por la malosa).
  2. ¿Qué hemos visto en las pelis románticas? Acá sí hay sexo por placer y no se culpa tanto a la mujer por “pecadora”. Una mujer buena puede disfrutar del sexo peeeeero: siempre hay orgasmo al mismo tiempo (WTF?), el sexo es bajo las sábanas, con bra puesto. En el sexo, el cuerpo de la mujer está expuesto y el del hombre, no. El sexo siempre es bueno y placentero. El hombre pocas veces se involucra y la mujer siempre busca amor en el sexo. En el caso de sexo homosexual entre mujeres: las amantes siempre son unas expertas que saben perfectamente cómo complacer a su mujer (y si las “quieren cambiar de bando”, lo hacen de maravilla y las convencen) y amantes entre hombres… ¡diablos, ese pocas veces se ven en estas pelis! Creo que el sexo entre hombres muchas veces es casual y, en ocasiones, a escondidas.
  3. ¿Qué hemos visto en el porno? Cuerpos poco reales. Hasta hace poco me enteré que no solo los senos son hechos por cirujanos: también las vaginas. Claro, no en todos los casos. Los penes son enormes y “listos para la acción”. La mujer no necesita preparación: siempre está húmeda y disfruta sin previo jugueteo (por tanto: siempre está húmeda). La mujer se viene como 48 veces gimiendo todo el tiempo igualito, y además, el hombre tiene obsesión con masajear los senos. La mujer es objeto sexual pero el hombre también: insisto, ambos listos para la acción. Las posturas son de circo y “la entrada y la salida” generan harto placer… del clítoris ni hablamos. Todo es casual.

¿Qué otras cosas se le ocurren que aprendemos de estos maestros? ¿Les suena todo esto?

La caótica realidad

No puedo hablar en general, pero puedo hablar de mi experiencia personal y de las mujeres que me han contado su experiencia (y algunos hombres).

El sexo es pocas veces como lo plantean esas escuelitas. Para empezar, tenemos que hablar de excitación. Después, de coito y de no coito. Terminar con expectativas y realidad.

Para que haya las bases primarias para un buen sexo, tiene que haber erección y lubricación. Sin erección pues… no hay penetración y sin lubricación, hay dolor. Esto hablando de coito, claro está (coito: penetración). ¿Recuerdan ustedes si en los libros de texto se habla de lubricación? Yo no. Nadie lo mencionaba en mi época y no sé si lo hagan ahora. Si bien alguna vez comentaban que “la mujer es como una plancha, que tarda en calentarse”, nadie decía para qué era el asunto de la calentada.

La calentada no son las ganas. Si eres un ser muy sexual, puede ser que mentalmente tengas ganas pero puede ser que no tengas una erección o que lubriques.

¿Se acuerdan lo raro que fue la primera vez que lubricaron ante un estímulo? Quizá fue ver a su actor/actriz favorit@ o una buena sesión de besos con tu novi@ en la adolescencia. ¡Es lo más raro del mundo!, nadie te prepara para eso. Además, ¿quién lo menciona? Y sin lubricación ¡hay dolor en la mujer! Eso equivale: a no placer.

¡Pero ALTO!, antes de seguir… aquí estoy dando por hecho algo importantísisisisisisissisisisisissisisisismo: el consentimiento. Es decir: que ambos estén de acuerdo y quieran.

Lo estoy dando por hecho, ¡diositosanto! De pronto caí en la cuenta que lo había pasado por alto. El primer paso, sin duda, es que ambas partes lo deseen. Que no haya presión. ESE ES EL PRIMER PASO PARA UNA BUENA VIDA SEXUAL.

Puede ser que “quieras darle gusto a tu marido” y “ándale pues, vas”, accedes mientras haces la lista mental de pendientes. Claro, como ya sabes que sin lubricación hay dolor, utilizas algún lubricante para ayudar a la penetración y “¡date, mijo”.

Eso, querida lectora, NO ES UNA BUENA VIDA SEXUAL.

Todas y todos tenemos el derecho a tener una vida sexual satisfactoria, plena, libre (no se mal entienda que con muchas personas, eso es de cada quien), y completa.

Que ambos estén de acuerdo es básico, después, que haya “calentamiento previo” para que él esté prendido y ella también. O ellos dos (en caso de dos hombres) o ellas dos (en caso de dos mujeres).

En “el momento de la acción” puede haber caos… ¿quién no se ha machucado el cabello? ¿Quién no se ha golpeado la cabeza -duramente? ¿Quién no ha tenido un tirón en la pierna? ¿A quién se le ha salido “un pedo” por atrás o por delante? ¿Quién no ha encajado diente en el sexo oral? ¿Quién no ha sentido ganas de vomitar si “es muy grande” y está realizando un felación? (¿No sabes qué es felación? Es cuando le haces sexo oral a un pene. Cunnilingus es el sexo oral a los órganos genitales femeninos). ¿Quién no ha estado un ratote y nomás no logra concentrarse? ¿Quién no ha fingido un orgasmo?

¡Esas cosas pasan en la vida real!

Y también pasa que hay hombres que de inmediato van a complacerte. Sí: vas tú primero. Ajá, también hay mujeres que aman dar sexo oral. Hay mujeres a las que les gustan ciertas cosas y otras no tanto, igual que hombres.

Pero eso es de dos. Entre ustedes dos.

¿Y cómo lo van a averiguar? Pues así: averiguándolo. Practicando. Intentándolo. Hablando con amigas, con amigos, pidiendo consejos y aventurándose. Pero ante todo: hablando con tu pareja.

¡Que no te dé vergüenza!

Y el buen sexo no significa que siempre haya penetración, ¡una buena sesión de sexo oral es la neta del planeta!

Un acto tan íntimo como la relación sexual ha dejado de ser íntimo para convertirse en algo mecánico. Y lo íntimo se ha vuelto más bien un abrazo o una plática con el corazón abierto. Claro que eso es íntimo, pero también debería de ser lo primero. El sexo también es medio de placer, ¡y solo de placer! Asimismo puede ser medio de comunicación y de comunión. Puede ser medio de procreación, de exploración y autoexploración.

Y ya no hablamos de masturbación, pero… ¿saben lo cachondo que es que tu pareja se masturbe delante de ti? Si un hombre se asusta o se siente “amenazado” por tu manita -o un juguete- tengo que decirte que estás con un macho y que tienen gran camino por recorrer (si es que lo quieres recorrer).

Para saber qué te gusta tienes que probar, experimentar, tocarte. Y se vale que haya algo que no te guste… con esa persona, ja. Puede ser que con alguien más sí te guste. Todo depende, justo por eso digo que generalizar en el sexo es imposible. No, no a todas las mujeres nos calienta que nos masajeen los senos (AUUCHthey are real, dude!).

¿Y las expectativas?

Finalmente, estas también arruinan momentos. Esperamos que la otra persona se enamore por medio del sexo (eso pasa en las telenovelas, ¿recuerdan?). Que deje a su esposa por ti (#AmigaDateCuenta, ¿para qué andas con un casado pudiendo andar con un poderoso soltero de 25?)

Esperar que a la primera (o las primeras) con una pareja salga todo de maravilla es fantasear. Esperar que “si eres una maestra en la cama” se va a enamorar es fantasear. Esperar a que el otro adivine lo que deseamos, es fantasear (y perder valioso tiempo). Esperar que siempre haya orgasmo, erección o que la pasemos de maravilla es fantasear.

Esperar a que siempre haya deseo es fantasear.

Esperar a que el otro siempre tome la iniciativa es triste. Esperar que el hombre siempre quiera, es ingenuo. Pensar que la mujer no es cachonda es ignorante.

La sexualidad en la vida de las mexicanas (y de todas las mujeres, claro está) debería de ser punto de educación, de discusión y de compartir con la gente que le tengas confianza si así lo deseas, pero ¡con libertad y no con vergüenza!

El celibato elegido también debería de verse como algo normal, pero también la masturbación, el uso de juguetes sexuales, las fantasías y hasta las “rachas de sequía” cuando ya llevas un ratote con esa pareja.

El punto es hablarlo, hablarlo, hablarlo.

Vamos a tomar este poder y desmitificarlo. Eso también está en nuestras manos.



2 thoughts on “Sexualidad y las mexicanas”

  • Te voy a contar (y añadiré a mi lista infinita de post pendientes el profundizar mas en el tema en el blog) estaba yo en la universidad (por ahí del 2001) y una compañera (por cierto de Michoacan ella) y yo quien sabe porque empezamos a hablar de la masturbación y de como las mujeres o no lo hacíamos o nos negabamos a aceptarlo.
    Yo (siempre pensando lo mejor) me negaba a aceptar que en esa época las mujeres siguieramos pensando que masturbarse era algo incorrecto o impropio de nosotras así que nos dedicamos todo ese día a encuestar a conocidas y desconocidas durante los descansos entre clases, quede devastada con el resultado.
    Eramos mujeres de entre 18 y 24 años, con algunas ya habíamos comentado de otros temas sexuales pero la masturbación saco de la zona de confort a varias y muy pocas (como 3) aceptaron que lo hacían cuando estaban solas, otras tantas que tampoco fueron varias aceptaron que lo hacía como parte del juego previo de la relación pero ¿esto respondía a un gozó propio? o era solo para satisfacer la fantasía del otro.
    Punto extra para considerar las que aceptaron que se masturbaban no eran heterosexuales, eso igual ya dio pie a que después mi amiga y yo quisieramos saber mas sobre ¿cómo estaba llevando nuestra generación, nuestras amigas y nosotras mismas nuestra sexualidad? en verdad estabamos tan liberadas como creíamos?

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