Tramitología en la vida cotidiana

papeleo

Cómo hay cosas que a veces sorprenden porque…¡funcionan! ¿No les ha pasado que de verdad estás tan acostumbrada/o a que la tramitología en nuestro país sea tan pero tan pesada y enfadosa que cuando algo sale bien y rápido, no te la crees?

Por supuesto que no hablo de la nueva manera de hacer facturas, ¡no! Además de la falta de información que existe y lo aún no listos que están ciertos sistemas para aceptarlas.

Quiero llorar.

Estuve horas y horas intentando averiguar qué eso de unidad de medida para personas que no vendemos por kilo o gramo y cuál es la categoría en donde mejor encaja mi trabajo. Videos, pocos; respuestas menos. Y que me equivoco, y no hay manera de editar, así que a empezar de nuevo. ¡Necesito más info!

Claro, para hoy jueves, ya soy una experta.

Pero supongo que no soy la única que tiene que lidiar con ello. Y miren ustedes que cuando yo he ido a las oficinas de Hacienda todo había resultado extrañamente eficiente. Algo así como cuando sacas la CURP online y ni te crees que sea tan fácil.

Los trámites a veces nos hacen jalarnos los pelos, patalear, chillar. Es más, hasta mis amigos extranjeros me regañan (¿por qué a mí?) porque nada es fácil.

Miento. Arriba ya mencioné algo sencillo y para sumar, también sacar el pasaporte lo es. Claro, en caso de que lleves todos los papeles. Es tan rápido que generalmente la gente va súper fodonga esperando acampar en las sillas y se llevan una sorpresa de que en tres horas salen con el pasaporte nuevo en la mano y… ¡que la foto que sale ahí es la que les toman en ese momento… ¡en fachas!

Así que a tomárnosla con calma en la elaboración de trámites, llevar el tejido o un buen libro mientras esperas y, muy importante, asegurarte de tener todos los papeles/requisitos contigo. Y si vas al pasaporte, ¡ve peinadit@!

¡Felices trámites!

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